Hatzegopteryx

Hatzegopteryx, el gigantesco pterosaurio descubierto en Transilvania

Fósiles de un pterosaurio gigante han sido hallados en Transilvania (Rumanía), un musculoso reptil volador que habría sido capaz de comer presas tan grandes como un caballo pequeño. En su artículo publicado en la revista PeerJ, Mark Witton de la Universidad de Portsmouth y Darren Naish, con la Universidad de Southampton describir los fósiles de

Tetrapodophis amplectus, serpiente con cuatro patas del Cretácico de Brasil

Fuente: La serpiente primitiva teníacuatro patas y vivía en madrigueras La aparición de un nuevo fósil en Nova Olinda (Brasil) confirma que, en su origen, las serpientes tenían cuatro extremidades ­–dos anteriores y dos posteriores– con dedos. Tetrapodophis amplectus vivió durante el Cretácico Inferior (hace entre 146 y 100 millones de años) en las madrigueras

Vegasaurus molyi, nueva especie de plesiosaurio descubierta en la Antártica

Vivió hace aprox. 70 millones de años y alcanzó los 6,7 metros de longitud. Sus restos se encontraron en la Isla Vega y tras arduas tareas de rescate, a cargo del Instituto Antártico Argentino y un equipo del Museo de La Plata, se obtuvo su esqueleto casi completo. El paleontólogo José Patricio O’Gorman, autor principal

Ammonites de la Formación Baños del Flaco

Por Christian Salazar, curador del Área de Paleontología del MNHN Reproducimos aquí, nota publicada en la FanPage del Museo Nacional de Historia Natural Recientemente en la prestigiosa revista “Journal of Systematic Palaeontology” perteneciente al Natural History Museum (Inglaterra), ha salido publicado el artículo titulado “Tithonian – Berriasian ammonites from the Baños del Flaco Formation, central

DINOSAURIOS PUEDEN HABER DESARROLLADO ESTRUCTURAS SIMILARES A LOS PICOS DE LAS AVES.

Los picos son una característica típica de las aves modernas y se pueden ser de una gran variedad de formas, pero se conoce menos que los picos cubiertos de queratina ya habían evolucionado en diferentes grupos de dinosaurios durante el periodo Cretácico. Una nueva investigación explica que estos picos queratínicos sirvieron para estabilizar la estructura