Día del Orgullo Primate

Hoy se celebra en todo el mundo el “Dia del Orgullo Primate“, dos hechos le dan sentido a esta fecha, el primero que en 1859, se publico por primera vez “El Origen de las especies”, de Charles Darwin y el segundo es que el 24 de noviembre 1974, en la depresión de Afar del Gran Valle del Rift (Etiopía), el paleoantropólogo estadounidense Donald Johanson (1943-) descubría los restos fósiles de Lucy, una mujer adulta de 20 años de edad y un metro de estatura de la especie Australopithecus afarensis, de 3,2 millones de años.

El esqueleto de Lucy

Se trata del esqueleto de una hembra de alrededor de 1 metro de altura, de aproximadamente 27 kg de peso (en vida), de unos 20 años de edad (las muelas del juicio estaban recién salidas) y que al parecer tuvo hijos, aunque no se sabe cuántos. Dotada de un cráneo minúsculo, comparable al de un chimpancé, Lucy andaba sobre sus miembros posteriores, signo formal de una evolución hacia la hominización. La capacidad bípeda de Lucy puede deducirse de la forma de su pelvis, así como de la articulación de la rodilla.

El nombre Lucy proviene de la canción “Lucy in the sky with diamonds” del conjunto musical The Beatles, que escuchaban los miembros del grupo investigador la noche posterior al hallazgo.

Fue un descubrimiento extraordinario, especialmente por ser el Australopithecus mejor conservado descubierto hasta aquella fecha. Así fue posible comprobar que la capacidad para caminar erguido, como los humanos actuales, fue muy anterior al crecimiento del cerebro. El estudio de su dentadura aclaró aspectos fundamentales sobre la evolución de los homínidos y descubrió la evolución simultánea de géneros, de manera que la línea Paranthropus, se apartó de otras y en particular de la que evolucionó hacia Homo.

Hasta 1977, la comunidad científica no tomó en consideración el hallazgo de Johanson y su equipo del International Afar Research Expedition. La revista Kirtlandia aceptó publicar el descubrimiento del nuevo homínido, al que sus autores asignaron el nombre científico de Australopithecus afarensis.

Australopithecus afarensis es, como todo Australopithecus, un primate bípedo erguido, pero diferente de los humanos en varios aspectos:

-.Capacidad craneal entre 380 y 450 cm3. Esto significa también un cerebro del tamaño del de un chimpancé y cercano a la tercera parte del humano actual promedio.

-.Australopithecus afarensis era un homínido con frecuente actividad arbórea, ya sea recolectando frutos, cuidando a sus crías, etc.

-.Su pecho no tenía forma de barril, como en los humanos, sino que se estrechaba agudamente hacia arriba (forma de campana).

-.El dimorfismo sexual era muy marcado, siendo los machos mucho más corpulentos que las hembras, con un promedio de masa corporal de 45 kg para los machos y 29 kg para las hembras.

El cráneo presenta pequeñas crestas sagitales y nucales, comparables a los del gorila macho actual, pero mucho más pequeñas.

A diferencia de los antropomorfos, los caninos de Australopithecus afarensis son reducidos aunque se proyectan ligeramente delante del diente adyacente. Los incisivos son grandes (asociados al régimen frugívoro). Los molares y premolares son de tamaño sustancial, con superficies planas.

De su boca también se concluye que el paladar es muy similar al del hombre actual porque aunque grande, forma una curva que no es parabólica, ni de lados paralelos, como en los grandes simios.

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La forma de la pelvis es importante ya que de ella se han realizado estudios necesarios para determinar el caminar bípedo erguido de los Australopithecus; es de su pequeño tamaño en comparación a los antropomorfos y presenta un canal de parto, en la hembra, más pequeño que el actual y con una notoria forma de riñón. Las hembras de la especie no necesitaban tener un gran canal de parto, debido al pequeño tamaño del cráneo de las crías.

Las falanges de los dedos son curvadas, tanto las de las manos como las de los pies (en forma más marcada en estos últimos). Esta característica sugiere que tenían gran capacidad de subir y colgarse de las ramas de los árboles, por lo que se piensa que estos eran su medio más o menos habitual

La datación de una capa de material volcánico en el emplazamiento por el método de potasio-argón dio una edad inicial a Lucy de 3 millones de años, con un margen de 200 000 años. Sin embargo, el material presentaba ciertas impurezas, haciendo la datación no muy precisa. Mediante la aplicación de otros métodos, como bioestratigrafía y paleomagnetismo, entre otros, se corrigió la datación a una edad de 3,2 millones de años.

Un año después, se hallaron en el mismo sitio restos pertenecientes a un mínimo de seis individuos, dos de ellos de niños de unos cinco años, pero el esqueleto más completo fue el de Lucy, de quien se encontraron un total de 52 huesos. Actualmente los restos de Lucy están guardados en una caja fuerte en Adís Abeba, capital de Etiopía.

En años recientes se han descubierto muchos restos fósiles más antiguos que los de Lucy, motivo por el cual dejó de ser considerada la “abuela de la humanidad”, aunque el hallazgo no perdió importancia.

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