Dinámica post-Extinción

Un estudio reciente analiza la diversidad biológica en los periodos de tiempo posteriores a dos grandes extinciones masivas.

Lystrosaurus

Ha habido cinco extinciones masivas en la historia biológica del planeta Tierra. Ahora estamos embarcados en la sexta extinción masiva, esta vez provocada por el ser humano.

La tercera extinción, la que se dio entre el Permico y el Triásico sucedió hace 252 millones de años y fue la más intensa conocida. La cuarta, la del Triásico- Jurásico fue hace 201 millones de años. En ambos casos se dieron cuando se daba el continente único Pangea.

Un estudio reciente analiza la diversidad biológica en los periodos de tiempo posteriores a estas extinciones. Al parecer, en esos tiempos dominaron Pangea nuevas especies, pero con una baja biodiversidad.

Este estudio nos dice que las consecuencias de las extinciones masivas son predecibles y nos indica cómo las comunidades biológicas pueden cambiar en el futuro.

Las extinciones masivas fueron un desastre global que fundamentalmente rehizo los ecosistemas. Este estudio proporciona datos cruciales sobre cómo estos eventos cataclísmicos cambiaron e influyeron la distribución animal.

Se cree que las extinciones masivas dan lugar a faunas desastrosas dominadas por un pequeño especies. Sin embargo, se han hecho pocos estudios al respecto y se han centrado en áreas pequeñas.

Un grupo internacional de investigadores ha intentado remediar esto analizando 900 especies de animales del registro fósil que vivieron entre hace 260 y 175 millones de años.

Las dos extinciones masivas que se dieron en ese periodo de tiempo fueron muy importantes en la historia evolutiva de la vida y dieron al final lugar a la aparición de los dinosaurios.

La extinción del Permico-Triásico eliminó los grupos de animales que dominaban tierra firme entonces y, por tanto, se liberaron nichos ecológicos que permitieron la evolución de nuevos grupos como los cocodrilos y los antepasados de los dinosaurios, lagartos y mamíferos. La extinción del Triásico-Jurásico eliminó los grupos más importantes de entonces, permitiendo la diversificación de los dinosaurios.

El registro fósil tiene el potencial de poner a prueba las distintas hipótesis a escalas de tiempo grandes, algo que no es posible cuando los investigadores están limitados a estudiar animales y plantas de la actualidad.

Estos investigadores compararon las similitudes de las comunidades animales de diferentes regiones del globo de ese lapso de tiempo, tanto en las especies comunes como cómo estaban emparentadas las especies de unas regiones con las de otras regiones. Esto les permitió calcularla las similitudes de faunas a lo largo del tiempo y el espacio.

Los resultados indican que en ambas extinciones las comunidades biológicas no solamente perdieron un gran número de especies, sino que después el mundo estuvo dominado por nuevas especies ampliamente extendidas, dando lugar a una baja diversidad por todo el globo. Este patrón sugiere que las extinciones masivas tienen una influencia predecible sobre la distribución de animales y, según los autores del estudio, podría guiar los esfuerzos de conservación en la actualidad.

Este estudio permite comprender mejor cómo se desarrollan los patrones macroevolutivos a lo largo del tiempo y puede ayuda ra predecir los cambios ecológicos un más corto plazo. Debido a la actividad humana reciente, estamos sufriendo la sexta gran extinción masiva. Ya hay mucha preocupación acerca de lo que la actividad humana está haciendo: las faunas globales son cada vez más homogéneas y simples, se están introduciendo especies invasoras y, además, la temperatura promedio se está elevando debido al calentamiento global.

Este estudio identifica un contribuidor adicional a todos esos riesgos. La actual pérdida de biodiversidad se espera que dé lugar a una fauna desastre consistente en unas pocas mismas especies a lo largo de todo el mundo.

Referencia: Mass extinctions drove increased global faunal cosmopolitanism on the supercontinent Pangaea. David J. Button, Graeme T. Lloyd, Martín D. Ezcurra & Richard J. Butler

Fuente: Neofronteras

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