Expertos rebaten el hallazgo de dientes homínidos en Alemania

Cuando Herbert Lutz, subdirector del Museo de Historia Natural de Mainz, Alemania publicó una preimpresión para ResearchGate, sobre su descubrimiento a fines de octubre, causó sensación en los medios de todo el mundo (ver nuestra nota aquí). En el artículo, describió lo que habría sido una sensación: dos dientes encontrados en Eppelsheim, Alemania, posiblemente de origen homínido, con 9.7 millones de años de antigüedad y anterior a hallazgos comparables de África de cuatro a cinco millones de años. En una conferencia de prensa, el alcalde de la ciudad incluso especuló que estos hallazgos podrían “…requerir que se reescriba la historia de la humanidad…“.

Los fósiles de molar (izquierda) y canino (derecha) encontrados en Alemania. Imagen: Naturhistorisches Museum Mainz

Pero estas especulaciones fueron derribadas rápidamente. Apenas dos días después de que el documento revelatorio fuera cargado como preprint para ResearchGate, dos expertos con experiencia en anatomía dental de primates comentaron el artículo de Lutz y desafiaron sus hallazgos. Para ellos, los dientes no se veían humanos o simiescos. Más bien, sugirieron, un diente podría haber pertenecido a un gran ungulado extinto y el otro a un primate primitivo que no tiene vínculos directos con la evolución humana.

Esto está lejos de lo que Lutz había sugerido en su artículo. Él había escrito que ambos dientes provenían de un cuerpo y que al menos un diente, que había descrito como un canino, mostraba características de homínido. Sin embargo, en una sección de su trabajo que compara la morfología de los dientes con otras especies, Lutz admite que el molar comparte características con pliopitecoideos. Estos catarrinos primitivos que se extendieron en Eurasia y vivieron antes de que los monos y simios del viejo mundo divergieran.

Monte McCrossin, uno de los comentaristas en el artículo de Lutz, respalda esta teoría Pliopithecoidea. Más precisamente, él cree que el molar pertenecía a un Anapithecus, un primate primitivo que también es conocido por los fósiles encontrados en Hungría y en otras partes de Europa. McCrossin trabaja en el departamento de antropología de la Universidad Estatal de Nuevo México y ha sido parte de múltiples excavaciones y proyectos sobre la evolución de los simios en los últimos 30 años.

Un molar Pliopithecoidea también verificaría el origen de otro descubrimiento, un hueso del muslo que se encontró en Eppelsheim en 1820, y se cree que pertenece a la especie. El comentario de McCrossin sobre el preprint concluye: “Tristemente, este descubrimiento no es en absoluto lo que dice ser; es oro de los tontos“.

En cuanto al segundo diente, McCrossin cree que el canino descrito en el artículo de Lutz no es, ni canino, ni homínido. Cree que se parece más a un molar fragmentado que una vez perteneció a un ungulado extinto desde hace mucho tiempo; un mamífero grande y con pezuña. Jay Kelley en el Instituto de Orígenes Humanos en la Universidad Estatal de Arizona, el otro comentarista en el documento de Lutz, está de acuerdo. Él cree que el supuesto canino de Lutz parece haber sido un molar roto, enrollado o digerido, lo que resulta en el redondeo de todos sus bordes rotos y hace que sea fácil confundir. Kelley era parte de otro equipo que identificó una Pliopithecoidea de nueve millones de años en India a principios de este año.

McCrossin cree que el supuesto canino probablemente sea un molar roto de un Dorcatherium, una criatura extinta parecida a un venado que vivió durante el Mioceno

McCrossin y Kelley son solo dos voces en una conversación entre los departamentos de antropología y los museos de Historia Natural de todo el mundo, desde Sofía, Bulgaria a Toronto, Canadá y Frankfurt, Alemania. Todos los expertos están de acuerdo con los dos comentaristas sobre el origen no homínido de los dientes.

Entonces, ¿cómo podría suceder esto? Lutz mismo ha escrito muchos artículos sobre insectos fosilizados, pero no específicamente sobre monos. Los críticos señalan que Lutz no consultó a un especialista en dientes de mono antes de hablar con los medios. Uno de los especialistas que Lutz enumera en la sección de reconocimiento de su trabajo es Ottmar Kullmer. Pero Kullmer, que se centra en la evolución y la función de los dientes y los huesos en los mamíferos en el Museo Senckenberg en Frankfurt, Alemania, también solo se enteró de los resultados después de su publicación. De hecho, no sabía que estaba incluido en los reconocimientos antes de que le preguntáramos. Había participado en la excavación a principios de la década de 2000, pero dice que no ha estado involucrado en el proyecto desde entonces.

Kullmer lamenta que Lutz no haya hablado con él u otro anatomista dental anteriormente. También admite que puede ser complicado estar cien por ciento seguro sobre el origen de estos dientes fosilizados de un millón de años: “Hacemos grandes esfuerzos científicos para investigar en un campo que, al final, es histórico, porque se trata de reconstruir algo que ya pasó. Se trata de los detalles y hay especialistas que han estado tratando con estos detalles durante décadas. Pueden diferenciar a las diferentes especies de monos“.

Quizás Lutz no le preguntó a sus compañeros antes de la publicación porque temía que pudieran robar el descubrimiento. En un en Deutsche Presse Agentur, Lutz mencionó que no quería que lo mencionaran en letra pequeña. Quería que quedara claro quién hizo el descubrimiento, también para los políticos del gobierno provincial, que han invertido 800.000 euros en la excavación en los últimos años. No quería que cuestionaran lo que los científicos habían estado haciendo todo ese tiempo.

Quizás Lutz tampoco estaba enterado de sus opciones. Publicó sus hallazgos como una preimpresión, un borrador que se entrega a una revista, pero que aún no se ha sometido al proceso normal de revisión por pares, donde se envía el texto a otros científicos para que lo revisen. Sin embargo, podría haber subido una preimpresión a un servidor de preimpresión, o a ResearchGate como lo hizo, y haber pedido retroalimentación de sus pares, antes de ir a los medios.

Lutz mismo no ha respondido a la investigación. Un oficial de prensa en la capital de la provincia de Mainz, hablando en nombre del Museo de Historia Natural y Lutz, confirmó que Lutz y su equipo están tomando en serio la crítica de los otros científicos, y que se consultará a más expertos en el tema como el proceso de determinar el origen de los dientes continúa

Kullmer y los otros expertos desean que esto haya sucedido mucho antes.

FuenteExperts question hominoid origin of 9.7-million-year-old teeth from Germany.

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