Menos genes para una vida en el agua

Los antepasados de las ballenas y los delfines pudieron pasar a la vida submarina a tiempo completo gracias a unos genes “perdidos” que les permitieron esta adaptación al medio acuático. Cuando los cetáceos (ballenas, delfines y marsopas) pasaron de la vida en tierra a la vida en el mar hace unos 50 millones de años,