Principios básicos de Paleoilustración

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Por Pablo Lara (Ecuador), para FÓSIL

Pablo Lara

ACTUALIZACIÓN.

Luego de casi una década de haber escrito estas palabras, allá por el año 2009, soy yo el primero en sorprenderme. Algunos asuntos, como los procesos y técnicas de dibujo, los mantengo hasta el día de hoy. Después de todo, es la parte más “operativa” de estos manuales instructivos.

Otros asuntos, como la explicación especializada acerca de Coelophysis o la pretensión de crear animales reales en lugar de clichés monstruosos y agresivos, me parecen mucho más cuestionables a día de hoy. A fin de cuentas, la monstruosidad es inmanente a la propia naturaleza y considero que no puede haber peor engendro que vivir demostrando a los demás que uno siempre tiene la razón.

Si por alguna razón cometí algún error técnico, les pido mis más sinceras disculpas. No por nada, me ha tomado toda una vida el aceptar que esos datos provienen de un lugar del conocimiento al cual no pertenezco.

Para finalizar, solo me queda agradecer a Jaime y Fernando. Queridos amigos cuyo recuerdo ha sabido preservarse incluso a pesar de la distancia y de los años. Sin duda alguna, ese es el hallazgo más valioso para mí.

Atte.
Pablo Lara H.

Principios básicos de Paleoilustración

Aunque definir los principios en los que se basa la Paleoilustración es una tarea increíblemente amplia, detallada y compleja, es mi intención proponer hoy algunas herramientas sencillas pensadas en todos aquellos interesados en iniciarse en esta disciplina, o bien, que sólo quieran divertirse por unos momentos dibujando sus animales prehistóricos favoritos.

Por eso, he planteado este sencillo tutorial, que, partiendo desde el nivel más elemental posible, intentará responder algunas de las inquietudes más comunes de este oficio.

Antes que nada, debemos conseguir los siguientes materiales artísticos:

Necesitamos lápiz, hojas de papel blanco, escuadras pequeñas y un borrador o goma de borrar. Existen diferentes marcas y niveles de calidad, por lo que será el lector quien seleccione el material que mejor le convenga. Aunque también, trataré de dar algunas pautas para mejorar los criterios de búsqueda:

Hojas de papel: Son recomendables tanto el papel blanco como el papel gris o periódico, este último es un poco más “amigable” con el lápiz de grafito, pero también tiene un menor grado de durabilidad. Existen diferentes tipos de gramajes que indican el espesor del papel, gramajes de 45 permiten cierto nivel de transparencia, mientras que el gramaje de 90 es un soporte un poco más resistente. Además, ya que trabajaremos con el Sistema métrico Internacional, el formato recomendado para trabajar es el A4.

Lápiz de grafito: Tanto los lápices de madera como los portaminas nos serán útiles, existe una amplia gama de intensidad o dureza en el grafito, que son identificadas por sendos códigos de letras que van desde la letra H (lápiz duro) hasta la B (lápiz blando).

Para este trabajo sólo necesitaremos de un lápiz HB o de dureza mediana, este pertenece al tipo “genérico” de lápiz que se puede conseguir en cualquier papelería. Con estos lápices la intensidad del trazo se logra gracias a la fuerza que aplique el dibujante.

En este punto no hay que olvidarse de otro accesorio muy importante: Un sacapuntas o una cuchilla con la cual podamos perfilar mejor la punta del lápiz de grafito.

Escuadras: Sugiero unas escuadras de tamaño pequeño para empezar. También es recomendable una regla pequeña con medida, que nos ayudará a trazar líneas y perpendiculares con facilidad, mientras nuestro pulso se acostumbra a la acción de dibujar.

Goma de borrar: Y, por último, bastará con una goma de borrar blanca de tamaño medio, el clásico borrador mitad rojo, mitad azul no es recomendable en este trabajo pues este puede dañar el papel. También existen en el mercado gomas de borrar maleables y suaves como plastilina, por el momento no recomendaremos esta clase de borrador, pues ha sido diseñado trabajos en grafito de mayor complejidad.

Una vez definidas las herramientas de dibujo. Delimitaremos nuestro sujeto a ser dibujado: Un pequeño dinosaurio bípedo genérico construido en base a los conceptos y principios del arte, el dibujo clásico y la ilustración.

Como primer paso, recomiendo “soltar” o “aflojar” el trazo. Si bien, la página en blanco produce siempre cierto nivel de tensión, es recomendable rayar sin miedo y con movimientos amplios, para eso basta con trazar algunas líneas de forma totalmente libre. Luego de estos trazos, empezaremos a dibujar algunas líneas y figuras geométricas como las del ejemplo. Recomiendo practicar algunas veces estos trazos para ganar más soltura y naturalidad en nuestros dibujos.
Noten además que el trazo no es uniforme, pues algunos segmentos tienen más intensidad que otros, este principio se llama de línea valorada. Esta técnica le da como cierta “calidez visual” al trazo y también es de mucha utilidad cuando queremos representar diferencias de planos y profundidad.

Una vez que hemos practicado lo suficiente, podemos empezar con una hoja en blanco y dibujar un círculo pequeño como éste:

En el centro del círculo marcaremos un punto y trazaremos desde él una tenue línea vertical.

Una vez hecho esto, trazaremos otra línea horizontal perpendicular, que se convertirá en nuestra línea de tierra u horizonte.

Este es nuestro eje principal, sobre el que se sostendrá todo el peso del dinosaurio.

Posteriormente, trazaremos una nueva línea paralela a la línea de tierra a altura del primer círculo, ese será el eje para la cola, el cuello y la columna vertebral. Aunque no lo parezca, está la estructura más básica que se puede tener de nuestro dinosaurio.

Ahora dibujaremos algunas elipses paralelas a nuestro eje, tanto como para representar la cabeza, el tórax o los huesos de la cintura pélvica y escapular.

Luego trazaremos dos líneas curvas con una ligera forma de S, para definir la cola y el cuello. Y después, haremos una nueva línea, en forma de Z, para representar las extremidades posteriores. Los brazos y la cintura escapular saldrán del pequeño círculo al extremo derecho del tórax, la estructura del brazo es básicamente una línea en forma de Z invertida.

Listo, este es el nivel de estructura más usado al momento de dibujar dinosaurios, a continuación, vamos a añadir más detalles:

Dibujaremos tres pequeños círculos en lo que se convertirán en las rodillas, los tarsos y los metatarsos en las extremidades posteriores. A la altura de la pantorrilla trazaremos una segunda línea para representar los huesos de la tibia la espinilla y los huesos del pie.

Igual trabajo haremos con los codos y los carpos en la extremidad anterior, una línea extra definirá tanto a la Ulna como al Radio y tres líneas laterales formarán los dedos. Trazaremos finalmente un par más de líneas curvas para el contorno de la cola, el lomo y el cuello.

Así es como se ve la estructura del dinosaurio en vista lateral.

Si hacemos un ejercicio de proyección similar, podemos dibujar el resto de vistas principales del dinosaurio. Si este proceso se dificulta, un pequeño juguete de plástico también puede ser un muy útil modelo de referencia.

Ahora, en esta secuencia hemos pasado el mismo diagrama a la tridimensión, nótese que, aunque los ejes principales han sido girados, los principios de construcción siguen siendo los mismos. Aquí hay que tener en cuenta pequeños, pero muy importantes, detalles anatómicos como la separación entre pierna y pierna que no es demasiado grande en los dinosaurios terópodos y la orientación de las manos que se ubica hacia los lados y no en posición de “canguro”.

Después de realizar este proceso, tenemos ahora una idea mucho más clara del funcionamiento de las estructuras básicas en el dibujo. Aunque es normal que al principio nuestro boceto se vea un poco “rígido o robótico”, es necesario hacer continuos ejercicios en los cuales planteemos nuevas y diferentes posturas o acciones, tanto reales como imaginadas, para familiarizarse con el “modelo”.

Luego, podemos empezar jugar con las proporciones básicas del dibujo. La razón de haber escogido al pequeño dinosaurio como modelo se basa en la facilidad con que se puede lograr nuevas formas o “tipos de dinosaurio” con solo alterar algunas de las proporciones básicas del modelo original. Aunque en algunos casos también será necesario añadir alguna que otra figura geométrica adicional.

 

 

Diagrama del esqueleto de Coelophysis bauri. Ilustración de Gregory S.Paul

Proyecto Coelophysis

Una vez que todos estos principios han sido definidos, podemos construir nuestro primer dinosaurio “con base científica”. Como referencia principal he seleccionado este diagrama del esqueleto del pequeño dinosaurio Coelophysis bauri

Si a este diagrama le aplicamos el sistema de estructuras que proponemos, entonces, tendremos un dibujo como este:

Proyecto Coelophysis

Para esta fase del proceso la regla numerada nos será de muchísima utilidad pues nos permitirá transportar las dimensiones reales del diagrama del esqueleto a nuestra estructura básica.

Pero, ¿Cómo lograr que este simple dibujo se convierta en la representación adecuada de los músculos, la piel y la cubierta de plumas que este dinosaurio posiblemente poseía? Éstas y muchas más interrogantes las desvelaremos en nuestra próxima reseña de paleoilustración, no se la pierdan (link).

 

Bibliografia
  • Weishampel B. David. The evolution and extintion of the dinosaurs. Cambridge University press. USA. 1996-2005
  • Miller Steve. ThunderLizards! How to draw fantastic dinosaurs. Watson-Gutpill Publications, New York.2005
  • Paul, Gregory S. Predatory dinosaurs of the world,a complete illustrated guide Simon& Shuster, New York Academy of sciencies.1988