Angiospermas aún más antiguas

Establecer el origen de un grupo de seres vivos depende fundamentalmente de la capacidad de encontrar fósiles antiguos. Cada vez que se encuentra uno aún más antiguo se concluye que este origen sea aún más antiguo de lo que se creía.

A lo largo de estos años hemos visto, cómo el origen de las plantas con flores se remonta cada vez más atrás en el tiempo. Ahora se suma un resultado más en este sentido.

Según un nuevo estudio publicado en Trends in Plant Science, un grupo importante de plantas con flores que todavía existen hoy en día surgió 150 millones de años antes de lo que se pensaba. Esto significa que las plantas con flores existieron unos 50 millones de años antes que los dinosaurios.

Las plantas en cuestión se conocen como la familia del espino cerval o Rhamnaceae, un grupo de árboles, arbustos y enredaderas que se encuentran en todo el mundo. El hallazgo proviene de someter datos sobre flores de 100 millones de años a la técnica de reloj molecular. Como resultado, ahora sabemos que las Rhamnaceae surgieron hace más de 250 millones de años.

Hoy en día, la familia de arbustos del espino cerval está muy extendida en África, Australia, América del Norte y del Sur, Asia y Europa. Así, el azufaifo o dátil chino pertenece a las Rhamnaceae. Otras especies de este grupo se utilizan en la horticultura ornamental, medicina, madera, colorantes y para agregar nitrógeno al suelo.

Se encontraron recientemente brotes florales del arbusto Phylica, ahora confinado a Sudáfrica, conservados en ámbar de Myanmar que tiene más de 100 millones de años. El grupo investigadores combinó sus habilidades para mostrar que estos nuevos fósiles de Phylica podrían usarse para rastrear la familia Rhamnaceae (a la que pertenece Phylica) hasta su origen, hace casi 260 millones de años.

Hicieron esto comparando el ADN de las plantas vivas de Phylica con la tasa de cambio del ADN en los últimos 120 millones de años, para así establecer el reloj molecular para el resto de la familia.

Anteriormente se creía que Phylica evolucionó hace unos 20 millones de años y Rhamnaceae hace unos 100 millones de años, por lo que estas nuevas dataciones son mucho más antiguas de lo que los botánicos podrían haber imaginado. Dado que Rhamnaceae ni siquiera se considera un miembro antiguo de las plantas con flores, esto significa que las plantas con flores surgieron hace más de 300 millones de años, unos 50 millones de años antes del surgimiento de los dinosaurios.

¿Cómo llegó Phylica desde lo que es hoy Sudáfrica hasta Myanmar? Los datos sobre la historia de la evolución de la planta muestran que el camino más probable es que Phylica emigrase a Madagascar, luego al extremo norte de la India (la mayor parte del cual ahora se encuentra bajo el Himalaya), pues esas partes continentales estaban unidas entre sí hace 120 millones de años. La savia, posiblemente liberada por las coníferas dañadas por el fuego, fluyó sobre las flores de Phylica y las conservó intactas como ámbar mientras la India aún estaba unida a Madagascar.

Cuando la India se separó, y se desplazó en forma de isla hacia el norte, chocó con Asia. La sección del extremo noreste, conocida como la placa tectónica de Birmania, se convirtió en Myanmar hace unos 60 millones de años.

La vegetación en la que evolucionó Rhamnaceae probablemente estuvo sujeta a incendios regulares. La primera pista fue el carbón que los investigadores encontraron junto con los fósiles de Phylica en el ámbar en cuestión. La segunda es que hoy en día, casi todas las especies vivas de la subfamilia Phylica tienen semillas duras que requieren fuego para estimularlas a germinar.

Al evaluar los rasgos relacionados con el fuego de tantas especies vivas como fue posible, los investigadores rastrearon en el árbol evolutivo que habían creado usando una técnica llamada asignación de rasgos ancestrales. Esto mostró que había una gran probabilidad de que el antepasado más antiguo de las Rhamnaceae fuera propenso al fuego y produjera semillas duras.

Este grupo de investigadores ha estudiado exhaustivamente la historia evolutiva del fuego de las banksias, que se remonta a hace 65 millones de años, junto con las proteas, los pinos, los juncos y la familia de las patas de canguro.

Los resultados indican que la familia de plantas del espino cerval es la más antigua en mostrar rasgos relacionados con el fuego entre todas las plantas que han estudiado estos investigadores en los últimos 12 años.