Reproducción artística de una pareja de Dromornis stirtoni. [Peter Trusler]

Fuente Investigación y Ciencia

Dromornis stirtoni pesaba entre 450 y 600 kilogramos y poseía una gran cabeza de más de medio metro de largo. Pero el ave no voladora más pesada conocida de todos los tiempos solo contenía un pequeño cerebro en su cráneo, escriben los investigadores Warren Handley y Trevor Worthy, de la Universidad Flinders, en Diversity. Para transportar y mover su poderoso y gran pico, el pájaro gigante necesitaba músculos fuertes. Como adaptación, el hueso del cráneo se alargó y el cerebro en su interior también se estiró y apretó.

Reproducción artística de una pareja de Dromornis stirtoni. [Peter Trusler]
Con todo, el más grande de los también llamados mihirungs (palabra aborigen que significa «pájaro gingante»), probablemente disponía de buenos sentidos sensoriales. En especial, la vista parece haber estado bien desarrollada, según indican los dos paleontólogos a partir de la forma del hueso del cráneo: los ojos orientados hacia delante proporcionaban a estos animales prehistóricos una visión de profundidad muy buena mientras comían hojas y frutos. Para su estudio, Handley y Worthey examinaron los restos de varios mihirungs que vivieron en Australia hace entre 24 millones de años y 50.000 años. Se extinguieron por razones aún desconocidas.

El cerebro de estas aves gigantes no voladoras se asemeja más al del pollo doméstico y al del faisán australiano actual, escriben los científicos. De hecho, están lejanamente emparentadas con los gansos, pero sus parientes más cercanos continúan siendo un misterio. Hasta ahora, se sabe de ocho especies de mihirungs que habitaron diferentes ecosistemas de Australia, a los que adaptaron su tamaño. Aunque también especies más pequeñas alcanzaron las dimensiones de los casuarios, aves no voladoras actuales que habitan en Australia y Nueva Guinea.

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