Encuentran organismos potencialmente vivos de 830 millones de años

El extraordinario estudio también tiene implicaciones para la búsqueda de vida en Marte, donde se han identificado grandes depósitos de sal como prueba de antiguos depósitos de agua líquida a gran escala.

Inclusiones fluidas en la halita con microorganismos.

Geólogos de Virginia Occidental, en Estados Unidos, pueden haber hecho un increíble descubrimiento al haber encontrado una forma de vida de más de 800 millones de años, según un nuevo artículo publicado en la revista Geology.

En concreto, el equipo de investigadores afirma haber descubierto diminutos restos de vida procariota y algal, atrapados en cristales de halita encontrados en el interior de la Formación Browne, una roca de 830 millones de años de antigüedad hallada en el desierto australiano, según la nueva investigación.

Sin embargo, lo más sorprende del hallazgo es sin lugar a dudas la posibilidad de que algunos de estos microorganismos sigan vivos.

Si se descubre que están definitivamente vivos, el descubrimiento podría tener enormes implicaciones para la búsqueda de vida en Marte.

Implicaciones para la búsqueda de vida terrestres y extraterrestres

Según el comunicado de prensa de la Sociedad Geológica de Estados Unidos, el descubrimiento demuestra que los microorganismos procedentes de entornos salinos de depósito pueden permanecer bien conservados en la halita durante cientos de millones de años y pueden detectarse in situ solo con métodos ópticos. Además, el estudio tendría implicaciones para la búsqueda de vida en rocas sedimentarias químicas tanto terrestres como extraterrestres.

Tomando un trozo de la Formación Browne, que incluye cristales de sal de halita, la coautora del estudio Sara Schreder-Gomes y la investigadora Kathleen Benison encontraron líquidos y sólidos orgánicos (consistentes con células procariotas y eucariotas, según su tamaño, forma y fluorescencia ultravioleta) utilizando técnicas ópticas no destructivas, mediante un microscopio de luz.

Esto dejó la halita intacta; lo que, de manera importante, significa que todo lo que había en su interior tuvo que quedar atrapado en el momento en que se formaron los cristales.

Microorganismos de hace 830 millones de años permanecen en antiguos cristales de sal de Australia.

Según los investigadores, los microorganismos (encerrados en diminutas bolsas de líquido, más pequeñas que el ancho de un cabello humano) vivieron hace casi mil millones de años en lo que era un entorno marino o un lago poco profundo y salado.

Anteriormente, científicos han afirmado haber resucitado microorganismos primitivos encontrados en cristales de sal, por lo que es posible que los organismos australianos también sigan vivos.

Implicaciones para la búsqueda de vida en Marte

Los investigadores señalan en su artículo que, aunque «la posible supervivencia de los microorganismos a lo largo de escalas de tiempo geológicas no se conoce del todo«, los procariotas de Browne, si se descubre que están definitivamente vivos, podrían tener enormes implicaciones para la búsqueda de vida en Marte, donde se han identificado grandes depósitos de sal como prueba de antiguos depósitos de agua líquida a gran escala similares a los de la Formación Browne.

Según Schreder-Gomes, el explorador Perseverance Mars está almacenando rocas en Marte que eventualmente serán traídas a la Tierra, y serán necesarias técnicas no destructivas para entender el contexto de las formaciones de esas rocas.

«Necesitamos hacer este tipo de análisis antes de cualquier otra técnica destructiva con cualquier muestra de retorno«, dijo.

Aunque no se trataría del primer organismo aún vivo encontrado dentro de un cristal de halita de cientos de millones de años (esa distinción corresponde a una bacteria extraída por los investigadores en el año 2000 que se remontan al periodo Pérmico, hace unos 250 millones de años), los procariotas de la Formación Browne serían los seres vivos más antiguos de la Tierra descubiertos hasta ahora.

«El examen óptico debe considerarse un paso fundamental en cualquier estudio de las biofirmas en las rocas antiguas. Permite conocer el contexto geológico de los microorganismos antes de realizar otros análisis químicos o biológicos… y proporciona un objetivo para dichos análisis«, escribió el equipo.

«Los sedimentos químicos antiguos, tanto de origen terrestre como extraterrestre, deben ser considerados huéspedes potenciales de antiguos microorganismos y compuestos orgánicos«, agregaron.

Evidentemente, hay que seguir investigando antes de averiguar si los microorganismos atrapados en ese antiguo cristal siguen vivos, pero si lo descubrimos, será sin duda un gran acontecimiento.

Fuente: DW

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